Poemas de terror

Los poemas de terror han sido una forma de literatura que ha existido durante siglos. A través de la poesía, los autores han logrado capturar los miedos más profundos y oscuros de la humanidad y plasmarlos en versos aterradores.

En este artículo, explorare algunos de los poemas de terror más espeluznantes de todos los tiempos, y nos adentraremos en la magia de los autores que lograron crear una atmósfera de horror que sigue resonando en nuestros temores más profundos. 

Los espíritus de los muertos – Edgar Allan Poe

Tu alma se encontrará sola, cautiva de los
negros pensamientos de la gris piedra tumbal;
ninguna persona te inquietará en tus horas de
recogimiento.

Quédate silenciosamente en esa soledad que
no es abandono,—porque los espíritus de los
muertos que existieron antes que tú en la vida,
te alcanzarán y te rodearán en la muerte,—y
la sombra proyectada sobre tu cara obedecerá
a su voluntad; por lo tanto, permanece tranquilo.

Aunque serena, la noche fruncirá su ceño,
y las estrellas, de lo alto de sus tronos celestes,
no bajarán más sus miradas con un resplandor
parecido al de la esperanza que se concede a
los mortales; pero sus órbitas rojas, desprovistas
de todo rayo, serán para tu corazón marchito
como una quemadura, como una fiebre
que querrá unirse a ti para siempre.

Requiem – Robert Louis Stevenson

Bajo el vasto cielo estrellado
cavad una tumba y dejadme yacer allí.
Alégremente viví y con alegría moriré,
acostado con un último deseo.

Que sea éste el verso que graben para mí:
“Aquí yace donde quería yacer;
ha vuelto el marinero, ha vuelto del mar;
y el cazador ha regresado de la colina”.

Canción de cuna para un vampiro – Lisa Ben

Duerme profundamente en tu tumba silenciosa,
sueña con el festín carmesí que anhelas,
hasta que el hambre te despierte
y debas abandonar
tu lugar de descanso.

Sueña, sueña con tu furtivo vuelo
a las tierras sombrías de la noche.
Tus colmillos se encuentran con la suave carne blanca
y regresas rejuvenecido.
Tus labios son una mancha escarlata.

Duerme, duerme en tu cama sombría.
Tierra de tu patria sobre tu cabeza,
hasta que la luna en lo alto
del cielo aterciopelado
te llame de nuevo.

En la noche – Amy Levy

¿Cruel? Creo que nunca hubo una trampa
más infame y agotadora que esta.
No es un sueño, así lo decía mi corazón,
con la sobria certeza del despertar.

¿Sueños? Yo conozco sus rostros,
en apariencia agradables; vaporosos,
adornados de alas multicolores;
He tenido sueños antes y esto no es soñar.
Llega la luz del día y la alegría cubre mi pesar.

¿Qué la hiere, amor mío; qué dolor la arrebata?
Pues ella en soledad empalidece;
y sus facciones lentamente se desvanecen.
No puedo unirme a ella,
Me estiro hacia allí sin sentido,
mientras mis brazos rodean el silencio y el vacío.

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Written by Avellaneda Flórez
¡Hola¡ Soy Avellaneda Flórez, licenciada en literatura de la Universidad del Valle. Soy, una mujer que se dedicó a la literatura como oficio, pues soy docente de lengua castellana. Busco trabajar con la literatura no solo en las aulas de clase sino en espacios poco convencionales como parques, ancianatos, plazas de mercado, la ruta de un bus.